Aire Acondicionado
- Desconecta el aire acondicionado cuando no haya nadie en casa o en la habitación que está refrigerando: pocos minutos son suficientes para obtener el frio deseado.
Instala un termostato si tu aparato de aire acondicionado no lo tiene incorporado, o sino proporciona información precisa respecto a los grados de temperatura: te permitirá ahorrar energía y mejorar tu bienestar.
Aire fresco sí. Frío no.
Instalando toldos y cerrando las persianas, reduciras el efecto calorífico del sol.
En verano, ventila la casa cuando el aire de la calle es más fresco que el del interior (primeras horas de la mañana y durante la noche).
Instala el termostato del acondicionador lo más lejos posible de las fuentes de calor (el sol, lámparas, etc.) y procura no regularlo por debajo de 25ºC. No es confortable y supone un gasto de energía innecesario.
Si además de aire acondicionado necesitas calefacción, instala aparatos de bomba de calor. Tendrás las dos funciones en un solo aparato y la mitad de consumo en calefacción que con un sistema normal. - En la medida de tus necesidades y aprovechando, por ejemplo, la necesidad de cambiar una bombilla fundida, sustituye sus bombillas tradicionales por lámparas de bajo consumo, que ahorran hasta el 80% de energía eléctrica durante todo el tiempo de funcionamiento. En el mercado existe ya una oferta de potencias, formas y tamaños para la aplicación de estas lámparas en cualquier estancia de la casa.
Luces para ver el ahorro claro.
Siempre que sea posible, aprovecha la iluminación natural. Usa la luz cuando la necesites. No dejes luces encendidas en habitaciones que no estés utilizando.
Con el mismo consumo, las lámparas halógenas proporcionan más luz que las bombillas tradicionales. Además su vida es de dos a tres veces mayor.
Los tubos fluorescentes duran hasta 10 veces más que las bombillas tradicionales y son muy eficientes energéticamente. Son recomendables para lugares que necesitan mayor cantidad de luz y durante más tiempo (por ejemplo la cocina...). Y algo muy importante: si vas a tener una lámpara fluorescente apagada menos de 20 minutos, es mejor dejarla encendida.
Las lámparas electrónicas de bajo consumo (LBC) duran hasta ocho veces más que las bombillas tradicionales y consumen la cuarta parte de energía.
Si tienes iluminación exterior en su jardín, controla su funcionamiento mediante un programador o interruptor crepuscular. - Usa siempre cacerolas y sartenes de diámetro algo mayor que la placa o zona de cocción y tapa siempre las cacerolas: la cocción es más rápida y ahorrarás hasta un 20% de energía.
Tenemos recetas muy, muy, muy económicas.
Utiliza baterías de cocina con fondo difusor de calor.
Usa siempre cacerolas y sartenes de diámetro algo mayor que la placa o zona de cocción. Si un recipiente deja al descubierto dos o tres centímetros de la zona de cocción se perderá la mitad de la energía consumida.
Utiliza siempre que puedas ollas a presión. Consumen menos energía y ahorran mucho tiempo.
Aprovecha el calor residual apagándola cinco o diez minutos antes de retirar el recipiente (tres minutos antes si es vitrocerámica). -
Regula la temperatura del aparato según las instrucciones del fabricante (un grado centígrado de frío supone un aumento del 5% en el consumo de energía).
Hay que conservar los alimentos y la energía.Instala estos electrodomésticos lo más lejos posible de los focos de calor (sol, horno, etc.)
No introduzcas nunca alimentos calientes en el frigorífico o en el congelador. Dejándolos enfriar fuera, ahorrarás energía.
Mantén las puertas abiertas el menor tiempo posible y comprueba que cierran correctamente. Procura que la pared trasera del frigorífico, esté bien limpia y ventilada.
Si vas a comprar un frigorífico, elige un modelo "eficiente" y ecológico. Consumen menos energía que los convencionales. - A tu hogar también le conviene tomar el sol.
Durante el día sube las persianas. El sol proporcionará a tu hogar luz y calor gratis. Al anochecer, cierra las cortinas y baja las persianas. Reducirás la pérdida de calor. Si cambias las ventanas de tu vivienda, procura que las nuevas sean de "doble acristalamiento". Instalando juntas o burletes en puertas y ventanas reducirás las fugas de calefacción en un 10%. Recuerda que una vivienda bien aislada puede ahorrar hasta un 30% en gastos de calefacción (y hasta un 50% en viviendas unifamiliares). Para ventilar completamente una habitación 10 minutos son suficientes.
Una temperatura de 20º resulta muy confortable. Por cada grado que subas este nivel, gastarás innecesariamente un 5% más de energía. Utilizando la calefacción eléctrica, tendrás un control estricto de la temperatura de cada habitación.
Utilizando equipos acumuladores de calor y contratando la tarifa nocturna ahorrarás más del 50% en el coste de calefacción. -
Cuanto más cerca, mejor.
El termo debe instalarse dentro de la vivienda, tan cerca de los puntos de uso como sea posible (cocina, cuarto de baño).
Si te duchas en vez de bañarte, consumirás prácticamente la cuarta parte de agua y energía.
Instalando una válvula mezcladora en la salida del termo, obtendrás el agua caliente a una temperatura constante, esto es, más comodidad y menos consumo.
Si regulas el termo por encima de los 60ºC, reducirás su duración y malgastarás energía.
Utilizando termos acumuladores de agua caliente y contratando la tarifa nocturna, ahorrará más del 50% en el coste de agua caliente. - Horno convencional: cuidado con las puertas. Procura no abrir el horno innecesariamente. Cada vez que lo haces puedes estar perdiendo hasta un 20% del calor acumulado.
Utiliza el reloj programador o avisador de tu horno. Es un modo muy efectivo de controlar el consumo de energía.
Los hornos microondas consiguen un gran ahorro de tiempo y energía respecto a los hornos y placas convencionales y son más limpios. Recuerda que no deben usarse con recipientes metálicos. -
La forma más limpia de lavar.
Siempre que puedas, usa programas de lavado a temperaturas moderadas. Una colada a 60ºC en lugar de 90ºC reduce el gasto energético a casi la mitad.
Utiliza al máximo la capacidad de tu lavadora (o secadora). Reducirás el consumo de agua, detergente y energía. Además, alargarás la vida del electrodoméstico.
Si compras una lavadora nueva, elígela con centrifugado de alta velocidad. La ropa saldrá escurrida y reducirás el tiempo de uso de la secadora.
Un centrifugado de la lavadora a 1.200 revoluciones, en vez de a 700, reduce el consumo de la secadora en un 20%. -
Cuanto más lo llenes, menos consumirás.
Elige siempre un programa adecuado al grado de suciedad de la vajilla que vayas a lavar.
Aprovecha al máximo la capacidad de su lavavajillas. Reducirás el consumo de agua, detergente y energía. Además, alargarás la vida del electrodoméstico. En el caso de tener que lavar a "media carga", usa el programa económico.Si quieres lograr una mayor eficacia en el lavado, mantén los depósitos de sal y abrillantador llenos.
Si compras un lavavajillas nuevo, elige un modelo "eficiente". Consumen menos agua, menos detergente y ahorran 20% de energía.








